El artista grancanario hacía una presentación el pasado miércoles en la Plaza de Santa Ana de la capital grancanaria
Quevedo es de los pocos artistas que puede tomarse un respiro mediático y volver aún con más repercusión, algo tremendamente complejo en un panorama artístico donde cada vez hay más artistas emergentes y de mayor calidad. Sin embargo lo de «Pedro» es algo diferente, pues ya ha llegado el punto en que la persona y el «personaje» han confluido en un fenómeno social sin precedentes.
Cuando anunció su retiro muchos pensaron que serían para siempre, y una gran mayoría hicieron cávalas más allá de considerarlo una estrategia de marketing. Nada más lejos de la realidad. «La última» fue un desahogo, un respiro, una forma de dar a entender cómo vive una persona que ha logrado ser reconocida mundialmente siendo la antítesis de la fama, los caprichos y el «blin blin». Con un vídeo en el que logró que aparecieran un gran número de sus amigos artistas, esa obra maestra fue la manera adecuada de decir «necesito parar» y considerar si todo esto ha valido la pena.
Sobre las espaldas de Quevedo hay mucho más que millones de seguidores. Hay una responsabilidad con aquellos otros artistas que le ayudaron a ser quién es (Juseph, La Pantera, Bejo, Cruz Cafuné…), hay una responsabilidad con una industria que apostó por él y seguramente también con Bizarrap, que se fijó en un chico de Canarias desde la «otra punta» del globo terráqueo, y juntos lograron hacer un hit mundial que seguramente perdurará por los siglos de los siglos como uno de esos grandes clásicos del movimiento urbano.
Por todos ellos y seguramente por él mismo, Quevedo ha regresado, con un punto de maduración diferente si hacemos la comparativa con los buenos vinos, pero con un retrogusto que nos deja entrever que ese chico que se reunía con sus amigos en el barrio para «soltar algunas barras» sigue estando detrás de la gran estrella mundial.
«Duro», el regreso de quien nunca se fue
Resulta cuanto menos curioso hablar de regreso cuando nos referimos a un artista que, aún sin estar en el radar musical, continuaba con enormes números en reproducciones de «streaming» en Spotify y otras plataformas y sus vídeos continúan acumulando millones de visitas cada día. ¿Irse? Complicado.
Sin embargo, su música nueva se hizo esperar pero ha vuelto a lo grande. Su presentación el pasado miércoles en la Plaza de Santa Ana de Las Palmas de Gran Canarias fue un experimento social que reivindicó a Quevedo como la estrella del momento. Resulta difícil comparar con artistas de Puerto Rico, República Dominicana, Cuba o Estados Unidos, pero son pocos los que logran que se hable de él con una simple historia donde aparece un campanario, sin más. Sólo con eso, ya Quevedo tenía a todo el panorama urbano con un «run run» que ha derivado en masa social.
«Duro», que además viene acompañado de videoclip, cuenta con una letra que bien podría ser de un reggaeton clásico pero que se monta en una base tremendamente actual, fusionando el hip-hop y el reggaeton, con sintetizadores potentes y mucha energía. Se nota la mano de Garabatto, pero también han puesto de su parte el resto de manos en labores de producción (Fran King, Gio, Bluefire y Kiddo).
Quevedo ha vuelto y esto es sólo el principio de lo que está por llegar. Una vez más vuelve a demostrar que es el número 1 actual y compararse con él, al menos de momento, no es tarea sencilla.
Letra de «Duro»
[Pre-Estribillo: Quevedo]
Anoche salí con tu wifey, y no parecía tu wifey
Perreamos a poca luz, pasamos la noche juntos y acabé dándole rastri, je
Yo se lo puse en el backseat, ah, sin hacer ruido en el taxi (Shh)
Llegamo’ a su casa y como estaban sus papis, nos metimo’ en la Ford Transit, ey
[Estribillo: Quevedo]
A darle duro, duro, duro
Duro, duro, duro, duro, duro, duro, duro, duro, ey
A darle duro, duro, duro
Duro, duro, duro, duro, duro, duro, duro, duro, ey
A darle duro, duro, duro (Oh, bien duro, oh)
Duro, duro
A darle duro, duro, duro (Oh, bien duro, oh)
Duro, duro
[Verso: Quevedo]
Esa no es tu gata, cabrón, aunque tú le pusieras el anillo
Yo me le arrodillo, a ese toto le saco brillo
No te hagas el bravo, no tе hagas el pillo
Que ustedеs no chingan desde que se lo di yo
Y nos quedamos enganchao’
A mí no me importa hace cuánto están casao’
Y la cargué sin seguro pa’ que venga’ y solo jales del gatillo
Y ustedes no follan desde que se lo di yo
[Puente: Quevedo]
Di yo, di yo, di yo, di yo
Guáyame el gistro amarillo
Guá-guá-guá-guáyame el gistro amarillo (Wuh!)
Se maquilla tarareando mis estribillo’
Baby, ¿quiere’ fumar weed? Yo te la pillo
Lady, lo veo en tu mirada, I wanna see you
No hubieras venido sin panty si no fuera
[Estribillo: Quevedo]
Para darte duro
Duro, duro, duro, duro, duro, duro, duro, duro, ey
A darle duro, duro, duro
Duro, duro, duro, duro, duro, duro, duro, duro, ey
A darle duro, duro, duro (Oh, bien duro, oh)
Duro, duro
A darle duro, duro, duro (Oh, bien duro, oh)
Duro, duro
[Pre-Estribillo: Quevedo]
Anoche salí con tu wifey, y no parecía tu wifey
Perreamos a poca luz, pasamos la noche juntos y acabé dándole rastri, je
Yo se lo puse en el backseat, ah, sin hacer ruido en el taxi (Shh)
Llegamo’ a su casa y como estaban sus papis, nos metimo’ en la Ford Transit, ey
[Estribillo: Quevedo]
A darle duro, duro, duro
Duro, duro, duro, duro, duro, duro, duro, duro, ey
A darle duro, duro, duro
Duro, duro, duro, duro, duro, duro, duro, duro, ey
A darle duro, duro, duro (Oh, bien duro, oh)
Duro, duro (Wuh!)
A darle duro, duro, duro (Oh, bien duro, oh)
Duro, duro (Ey, duro, duro)
[Outro: La Zowi]
Dale duro, pa-pa-pa-pa—, más duro
Dale duro, papi, dale más duro-duro
Da-da-dale duro, pa-pa—, dale más duro
Dale duro, papi, dale más—
Dale duro, pa-pa-pa-pa—, más duro
Dale duro, papi, dale más duro-duro
Da-da-dale duro, pa-pa—, dale más duro
Dale duro, papi—
