Sonidos que evocan a la melancolía en la nueva producción de la formación tinerfeña
Soul Sanet ha lanzado nuevo single, nueva canción, nuevo regalo para sus múltiples fans en todo el mundo – sí, cuentan con seguidores por todo el globo terráqueo. Regresan Frank, Carlos, Cris, Jeffrey y Mike con una colaboración inesperada, o tal vez no tanto porque al final quién fue «hermano de alma» nunca deja de serlo. Piti García dejó la formación hace algunos años para iniciar una nueva etapa personal y profesional en territorio peninsular, pero sin embargo, cada vez que tiene oportunidad se une al que es su grupo y lo será siempre para el deleite de su público.
«No me rindo» es una canción dedicada al amor y a todas esas personas que hacen que, cuando caemos, volvamos a levantarnos aún con más fuerza. Es un canto que más que de la voz, nace del alma y se inyecta en la mente de quién la escucha como un mensaje motivador, una bofetada de realidad tan necesaria en los tiempos que corren.
En lo estrictamente musical, podemos decir que es un balada con tintes r´n´b y sonidos soul – como no podía ser de otra manera -, gracias a la incursión de una guitarra eléctrica que le dan un cariz muy especial a la composición, acompañando en prácticamente todo momento a la voz de estos «muchachos» que fueron catalogados en su momento como «las cinco mejores voces del mundo». La intro de Jeffrey es, sencillamente, el preámbulo de que algo muy interesante va a pasar.
La batería es mero acompañamiento, porque lo que realmente importa es el mensaje, la letra, y en esta ocasión la interpretación es sencillamente sublime. Es inevitable que lleguen a la mente canciones como «te sigo» o «viviendo en soledad», salvando mucho las distancias, pero es que al final en Soul Sanet lo importante es la impronta que deja en ti al escucharles cantar.
Escuchar a Piti nuevamente es un regalo para todos aquellos que en el algún momento bailamos con «Suave», con ese agudo tan característico y que compagina a la perfección con la de Frank – no me saco la cabeza «movin´on» cada vez que le escucho cantar-, Carlos, Cris, Myke y Jefry. Los coros, las voces ensambladas hasta decir basta y la potencia de las barras de Jeffrey dando igual el tempo o la melodía, hacen de «no me rindo» una obra de culto para ser ESCUCHADA, en mayúsculas, y disfrutar de todos y cada uno de sus detalles.
