El artista colombiano deslumbró con su mezcla de afrobeat y reggaetón en un Urban Fest inolvidable
El pasado domingo 27 de julio, el Ocean Club de Maspalomas en Las Palmas de Gran Canaria vibró con la energía arrolladora de Kapo, el artista colombiano que ha revolucionado la escena urbana con su estilo fresco, letras limpias y fusión de afrobeat con reggaetón. Su actuación como cabeza de cartel del Gran Canaria Urban Fest superó todas las expectativas y dejó claro por qué es una de las promesas latinas más sólidas del momento.
Una jornada de sol, música y conexión total
Desde el mediodía, el recinto al aire libre recibió a cientos de jóvenes que llenaron la piscina, las terrazas y la pista de baile del Ocean Club. Durante más de 10 horas, el festival mantuvo un ambiente de fiesta sin pausa gracias a las actuaciones de DJs como DJ Conjurer, DJ Sammyto y DJ Toni Bob, así como los artistas locales Pikete, Dahili y Kilian Viera, que calentaron el ambiente antes del plato fuerte.
Kapo: presencia, carisma y una puesta en escena imponente
Kapo subió al escenario cerca de las 20:00 h ante una multitud completamente entregada. Desde los primeros compases de OHNANA hasta el cierre con UWAIE, el colombiano desplegó una energía magnética, con una banda en vivo y bailarines que complementaron un espectáculo profesional y vibrante.
El público coreó sus temas más virales, y el artista no dudó en interactuar constantemente con sus fans, agradeciendo la acogida canaria y dedicando mensajes de respeto, unidad y goce: «¡Qué locura Gran Canaria! ¡Gracias por esta energía tan brutal!».
Tras agotar entradas en escenarios de América Latina, EE. UU. y recientemente en el Santiago Bernabéu, este show en Gran Canaria refuerza el impacto de Kapo en Europa. Su capacidad para mezclar ritmos afro y caribeños con letras positivas está conectando con una nueva generación que busca fiesta… sin toxicidad.
El Gran Canaria Urban Fest cerró con balance positivo: lleno total, excelente organización, seguridad adecuada y, sobre todo, un ambiente sano, joven y alegre. La actuación de Kapo fue, sin duda, el clímax de una jornada donde la música urbana demostró su poder de convocatoria y su evolución como espacio cultural diverso y respetuoso.
