El artista boricua demuestra nuevamente su versatilidad con una obra de arte al que sobrepasa lo musical, incluyendo un videoclip que no te dejará indiferente
Residente ha vuelto a demostrar que se ha «pasado el juego» del negocio de la música. Para él no importan los 27 Grammy´s de su vitrina, él va mucho más allá, y su único cometido es causar sensaciones en el oyente, bien sea rabia o ira en sus «tiraeras», o sensibilizar sobre la importancia de entender quiénes somos y que la vida cambia, como ha ocurrido con esta última canción.
Además, cuenta con un acicate tremendamente beneficioso para diferenciarle del resto, y es que como muchos saben, René es Director Cinematográfico, y sus vídeos son dirigidos por él mismo. Eso le brinda múltiples bondades, pues por regla general sus producciones audiovisuales van de la mano – lo musical y lo audiovisual – y cazan a la perfección a la hora de impactar en la audiencia final.
Ron en el piso sigue la estela de aquel «René» que removió el mundo, aunque en esta ocasión utiliza parte de su historia para terminar sumergiendo a sus seguidores – y también a sus detractores – en el fallecimiento de su primo Julián, quién perdiera la vida el pasado mes de Diciembre. En aquél entonces, René comenzó a componer, y fruto de su delirio, del dolor y de no saber muy bien cómo expresar todo lo que sentía, finalmente vio la luz esta obra de arte.
