Sabedores de lo que costó llegar a la popularidad de la que hoy en día goza el reggaetón
A finales de los 90´s el género urbano, en los caseríos de Puerto Rico se fraguaba lentamente un género musical que, sin saberlo, cambiaría el mundo. Sus letras hablaban de «la calle» y de los problemas que supone tener que moverse en esos ambientes hostiles, pero esas reivindicaciones en ese momento no salían del entorno de una isla que vivía momentos complicados. Son muchos los artistas que a día de hoy son súper estrellas y que comenzaron soltando barras por las calles de Santurce o San Juan, haciendo música por muy pocos recursos pero con un «flow» realmente diferente a lo que había en el mercado.
En cuanto a las bases musicales, el dancehall era su influencia. Esos graves muy potenciados y esas melodías pegadizas ayudaban a que esos mensajes calaran en la sociedad muy poco a poco, pues se comenzaba a lanzar mensajes que fueran duros de escuchar, pero con ritmos bailables, algo inusual hasta el momento. Ya en el año 1.993, Raymond Ayala (Daddy Yankee) sacó discos haciendo dancehall, y otros artistas como Baby Rasta y Gringo también formaban parte del germen de lo que hoy en día es el reggaeton.
En esos momentos, habían por ahí unos «chamacos» haciendo música sin saber que serían parte importante del crecimiento de un género musical que dominaría el mundo, el reggaetón. Yaga y Mackie hicieron carrera por separado, pero en 2.001 comenzaron su andadura uniendo talentos; Yaga llegó a formar un dúo – no por mucho tiempo – con William Omar Landrón (Don Omar), mientras que Mackie también trabajaba sus creaciones con los productores Yai & Toly.
Su unión y conformación del dúo les llevó a participar en discos tan importantes como Kilates o Romances del Ruido, dos discos que a día de hoy siguen siendo parte crucial en la historia del género urbano.
Por tanto, hablamos de dos artistas que son «pilares» del género urbano, que estuvieron desde los comienzos cuando no había dinero y que saben lo que es trabajar y batallar para labrarse un futuro. Es precisamente por esto último por lo que abogan por la unión del género, lanzando un mensaje especialmente para los más jóvenes para que no se derribe todo aquello que se ha construido durante tanto tiempo.
