El artista cubano nos regala un sencillo plagado de sentimiento con un estribillo que no podrás sacarte de la cabeza
«Mal acostumbrada» ya está en la calle. Hace algunos días que Yet Garbey nos venía anunciando a través de sus distintas redes sociales el lanzamiento de este nuevo sencillo, y aunque no desvelaba muchos detalles, sí los justos para darnos cuenta de que se trataba de algo muy diferente a lo que nos tiene acostumbrados. ¡Y vaya si lo ha sido! Acostumbrado a hacernos bailar de manera efusiva con canciones como «KLK» o «A la bartola», en esta nueva canción el artista «cubano-canario» saca a la luz su lado más íntimo con un «slow reggaeton» que no podrás sacarte de la cabeza.
Una vez más, Yet vuelve a demostrar que es un artista versátil, capaz de despuntar y de marcar la pauta en cualquier tipo de género musical, sin ponerle límites a las fusiones de ritmos y estilos pero siempre con su «toque» personal y caracteristico.
La Letra
«Mal acostumbrada» habla de una mujer acostumbrada a jugar con los sentimientos de los hombres que ve como, en esta ocasión, se encuentra con alguien que no le sigue el juego y decide apartarla de su vida, alegando que sin ella le va mucho mejor aunque entiende que a ella no le importe pues es una auténtica experta en hacer y deshacer sin tener en cuenta los sentimientos de los demás.
Una mujer caprichosa que se encuentra con un hombre con valores y amor propio que no sucumbe a sus encantos y que, a pesar de estar enamorado de ella, toma la decisión de emprender un nuevo rumbo sin ella.
La composición musical
El inicio nos presenta un piano a modo de sintetizador que nos acompaña durante toda la canción, con diferentes variantes en función del tipo de acompañamiento que se requiera, y que se cumplimenta con otros en determinados momentos de la composición.
En «Mal acostumbrada» se cumple aquella máxima de «tú podrás salir de Cuba, pero Cuba jamás saldrá de ti». Hicieron falta tan sólo 22 segundos de canciones para darnos cuenta de que, independientemente del género predominante, en este caso el reggaeton, el Reparto cubano siempre es importante en las composiciones de Yet Garbey, como una especie de homenaje a Arroyo Naranjo y a los barrios más pobres de su Cuba natal.
La elegancia en la producción es tal que no se ha querido restar protagonismo a la letra ni a la interpretación del artista en ningún momento, y es por ello que, al contrario que otras muchas canciones del mismo género que ya conocemos, en esta producción no se cambia en ningún momento el «snare» del beat, más allá de algunos efectos «flanger» o de «compresión» que puedan haber, pero en la práctica totalidad de la canción el beat utiliza el mismo «kick» y el mismo «snare».
El slow reggaeton, al tener un bpm tan bajo, necesita de un «bass line» que te lleve en volandas, y en en esta ocasión han conseguido no sólo que la tenga, sino que en ningún momento resulte molesta al oído, algo que en muchas ocasiones ocurre en este tipo de producciones en la que es muy sencillo que termines por tratando de potenciar tanto el bajo que otros instrumentos pierden presencia y, por tanto, el brillo final nada tiene que ver con la idea que tienes en la cabeza. Eso no ocurre con «Mal acostumbrada» donde todos los instrumentos están en su sitio y ensamblan de maravilla.
Yet Garbey, un caso de éxito
Yet es un auténtico «todo terreno» musical, un «animal» de escenario que es, sin lugar a dudas, el sitio en el que se siente más cómodo, y se nota. El estudio es un recurso, pero las tablas y el público son su vitamina para continuar dedicándose a esto después de tanto tiempo. Y lo cierto es que nadie le ha regalado nada.
Después de más de diez años dedicados a la música y con mil historias por contar, a estas alturas poco o nada hay por demostrar. Talento y energía sobra, y lo mejor de todo, ganas de contagiar a todo aquel que esté dispuesto a dedicarle un poco de tiempo, también. Y es que hablar con Yet de música es hacerlo con alguien que ama lo que hace, pero sobre, que sabe lo que hace y lo mejor, que sabe lo que quiere, precisamente por aquello de tener, como se dice en el argot musical, «el culo pelao».
Un artista en mayúsculas (y mejor persona) que ha sido capaz de sobreponerse a todo y a todos, y al que se le augura un futuro con grandes éxitos de los cuales, todos aquellos que le queremos, nos sentiremos tremendamente orgullosos.
